La población de grullas en Extremadura disminuirá durante la próxima década, advierten los ecologistas

Denuncian que la Junta ha sacado a este animal del catálogo de especies amenazadas.

Extremadura es una de las regiones de España elegidas por las grullas para invernar, lo que otorga a esta comunidad un gran atractivo turístico. Sin embargo, esta especie se encuentra sometida a varias amenazas que pueden mermar su población en la próxima década.

Las estimaciones de la Sociedad Española de Ornitología (SEO/Birdlife) y la Asociación de Defensa de la Naturaleza de Extremadura (Adenex), establecidas a través de los censos anuales, indican que la población de grullas se mantiene, aunque las actuales políticas de conservación y la degradación de la dehesa disminuirán su población en los próximos años.

SEO/Birdlife dice que el principal problema de las grullas son las molestias intencionadas que sufren por parte de los propietarios de las dehesas y las fincas, donde estas aves encuentran su principal alimento, las bellotas.

Según esta asociación, la Junta de Extremadura ha sacado a la grulla del catálogo de especies amenazadas en la modificación de 2006 de la Ley de Protección de la Naturaleza, por lo que los propietarios han dejado de percibir este año, por primera vez, los pagos compensatorios que recibían por disponer en sus explotaciones de grullas.

Las dehesas extremeñas son el destino del 90% de las grullas que pasan el invierno en España y la comunidad concentra a más de 70.000 ejemplares en 23 espacios aproximadamente, lo que implica que estas aves provoquen un impacto importante en las dehesas por el que los agricultores y ganaderos han dejado de ser compensados.

Desaparición de cultivos

Los ecologistas advierten de que la apertura del libre comercio en el sector primario y los cultivos en el horizonte de 2013-2018 harán que los agricultores de regadío dejen de recibir subvenciones y los cultivos de arroz y maíz serán sustituidos por frutales principalmente.

En este sentido, recuerdan que las grullas utilizan de modo masivo los regadíos para alimentarse y su desaparición desplazará a toda la población hacia las dehesas para buscar alimento, lo que degradará este ecosistema.

Otra amenaza para estas aves son los tendidos eléctricos, ya que impactan contra ellos en días de niebla y de mala visibilidad.

Fuente: Consumer

Popularity: 19% [?]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *